domingo, julio 30, 2006
La verdad sobre mi
Puedo resultar interesante, incluso llegar a llamar la atención. Pero el contacto conmigo es, irremediablemente, nocivo. Hago daño a las personas, que se le va a hacer. La mayoría de las veces de manera inconsciente, pero daño al fin y al cabo.
Por normal general actúo de manera egoísta. Cualquier tipo de amabilidad por mi parte suele ser una mera ilusión, que responde a algún tipo de interés propio.
Normalmente tiendo a fantasear con locuras, y miento a todo el mundo. Mi único y exclusivo interés suele ser la diversión. Siempre intento camuflarlo con una actitud bohemia, o con una fingida ansia de libertad. Todo mentira, evidentemente. Un disfraz que pretende ocultar mi falta de compromiso y de control.
De vez en cuando, hago alarde de mi creatividad (con la música, los textos, las webs, etc.) para intentar menguar mi total mediocridad. Realmente, soy un piscis en toda regla.
No puedo evitar corregir a todo el mundo, constantemente, hasta hacerme insoportable para quien me escucha. Es un arma que utilizo para intimidar. De esta forma oculto toda la inseguridad que hay en mi interior.
Por otra parte, me repito hasta la saciedad. Debido a mi mediocridad, domino pocos temas. Así que me dedico a repetir siempre lo mismo, una y otra vez.
Mil dudas recorren siempre mi mente. Indeciso y caprichoso hasta la medula, no podría tomar una decisión aunque mi vida dependiera de ello.
Hedonista y presumido como pocos, intento cuidar al máximo mi imagen, conocedor de lo poco atractivo que puede resultar mi interior. Como muestra, un botón: ¿Quién se cree tan interesante como para escribir sobre si mismo?.
Falso como soy, he hecho un gran esfuerzo escribiendo estas líneas. Estoy intentando cambiar, pero ser sincero con uno mismo nunca es fácil.
Además, si engaño a todo el mundo ¿Por qué no iba a engañarme a mi mismo?. Pero.... así soy yo.
viernes, julio 28, 2006
SE BUSCAN AMIGOS ELECTRÓNICOS
* Pasión desmesurada y obsesiva por la música electrónica.
* Predisposición a la diversión.
* Predisposición a conocer nuevos lugares y experiencias.
* Disponibilidad para viajar (principalmente a festivales de verano, raves y conciertos).
Por el puesto en questión, se ofrece:
* Grata compañia
* Noches inolvidables, llenas de experiencias y sensaciones.
* Posibilidad de disfrutar de la mejor música electrónica.
* Compartir con otras personas experiencias, conocimientos y música.
* Accesso a cantidades ingentes de información relacionada con la música electrónica.
Para más información dirigirse a Abel o Iván, o bien utilizar la siguiente dirección de correo:
Atentamente.
Abel Mancho Rastrilla
Alma electrónica e hijo de la noche.
jueves, julio 27, 2006
fuera de sí

Los que me conocéis bien sabéis que la electrónica me apasiona. Muchas veces he tenido que soportar comentarios del tipo: "No entiendo como puede gustarte esa música.... solo es ruido hecho con ordenadores..."
Posiblemente sea cierto, solo sea ruido. Pero el ruido que hacen los coches de mi ciudad no me emociona en modo alguno. Esa es la diferencia: el efecto que provoca en mi.
Ritmo en estado puro, señoras y señores. Esta carta a la revista Trax de un lector de Málaga, explica como nadie ese maravilloso "efecto".
Pasen y lean:
FUERA DE SÍ
¿Qué pretende la música electrónica de baile? Hacer disfrutar. Pero no place al cuerpo, no sé, como una copa de vino. Porque el placer corpóreo no es lo único ni lo primero excitado por la música - y más extensamente por el arte -. Me atrevo incluso a defender que tampoco la emoción es el objetivo principal que pretende estimular.
El olvido de sí es la naturaleza hipnótica de esta música, la electrónica, y el motivo primero que nos seduce. La llamada del deejay nos propone el abandono de la dimensión personal y nos contamina de olvido como cualquier otra sustancia que cree dependencia, drogas para la despersonalización.
La emoción por su parte, implica reconocimiento (o mejor, autoreconocimiento, pues requiere un yo: YO me emociono). Por ello, la emoción, si llega, llega más tarde: cuando el placer se hace palabra. Cuando uno recupera su voz es por que ha vuelto en si, justo cuando ha retornado de la música, esto es, cuando ya no está siendo cautivado por ella: el momento de la explicación, que es un momento posterior. Pero mientras se flota sobre la música consumamos el contacto con la nada siendo nada pero siendo cuerpo abandonado al movimiento.
Vamos a bailar para salir de nosotros mismos, para no ser nadie. A ello invita la música sin mensaje (...). Sin embargo parece que lo que convierte en sugerente a un deejay es su capacidad para sacarnos de nosotros mismos.
(...)
Carta de un lector a la revista TRAX #24 - Diciembre 2005

